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Hummus sin tahini con aceite de sésamo

Hummus sin tahini con aceite de sésamo

Ingredientes

Para 400 g de garbanzos cocidos, ya escurridos:

  • 400 g de garbanzos cocidos, escurridos y bien aclarados
  • 45-50 ml de zumo de limón
  • 1 diente de ajo mediano, sin el germen
  • 45 ml de aceite de oliva virgen extra
  • ¾ de cucharadita de comino molido
  • ¾ de cucharadita rasa de sal
  • ¾ de cucharadita de aceite de sésamo tostado
  • 15-60 ml de agua fría, solo si hace falta

Especias opcionales

  • ¼ de cucharadita de semillas de cilantro
  • ⅛ de cucharadita de semillas de fenogreco

Para terminar

  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimentón dulce o picante
  • Semillas de sésamo, opcionales
  • Cayena o pimienta negra, opcionales

Elaboración

  1. Escurre los garbanzos, acláralos bien bajo el grifo y deja que pierdan el exceso de agua.
  2. Si utilizas las especias opcionales, tuesta las semillas de cilantro y fenogreco en una sartén seca durante 30-60 segundos, hasta que desprendan aroma sin llegar a oscurecerse. Déjalas templar y muélelas finamente.
  3. Tritura los garbanzos con el zumo de limón, el ajo, el comino, la sal y las especias opcionales durante 2 minutos.
  4. Baja la mezcla de las paredes del vaso, añade el aceite de oliva y el aceite de sésamo tostado, y tritura durante 1-2 minutos más.
  5. Comprueba la textura antes de añadir agua. Si queda demasiado compacto o la batidora no mueve bien la mezcla, incorpora 15 ml de agua fría y vuelve a triturar. Repite únicamente si sigue siendo necesario.
  6. Prueba y ajusta de sal, limón o comino. Si quieres reforzar el sabor tostado, añade unas gotas más de aceite de sésamo, sin superar aproximadamente 1 cucharadita en total.
  7. Deja reposar el hummus durante 15 minutos para que se integren el ajo y las especias.
  8. Extiéndelo en un plato y termina con un chorrito de aceite de oliva, pimentón y, opcionalmente, semillas de sésamo.

Notas

  • No lleva tahini, yogur ni bicarbonato.
  • Las semillas de cilantro aportan un matiz cítrico y cálido; el fenogreco añade un fondo tostado y ligeramente amargo. Ambas son opcionales.
  • El fenogreco domina con facilidad, por lo que conviene no superar ⅛ de cucharadita en esta cantidad.
  • El agua no es obligatoria: se utiliza únicamente para corregir la textura.
  • El aceite de sésamo tostado es muy potente; es mejor empezar con ¾ de cucharadita y ajustar después.
  • Para un hummus más denso, no añadas agua. Para una textura más ligera, incorpórala poco a poco, nunca toda de golpe.